Finanzas

Tarjetas de crédito: precauciones a tomar

Set of color credit cards

Con el endurecimiento de las condiciones bancarias y el aumento de la morosidad, la banca busca desesperadamente formas de capitalización, no todas ellas muy éticas que digamos. Hay que leer la letra chica dos veces y ser conscientes que ahí donde los bancos parecen aflojar la correa, hay huecos donde nos la puede colar en forma de comisiones, multas e incluso procesos judiciales.

Hay que tener particular cuidado con las tarjetas de crédito.

El dinero plástico tiene una gran ventaja y una gran trampa: es fácil de usar. Basta acercarse a un cajero automático o extenderla al camarero, y ya está. O eso creemos…

Ante el cierre del grifo en los bancos debido a la crisis financiera, las tarjetas se han convertido en la única foma de crédito que muchos particulares y empresas poseen. Sin embargo, es una de las últimas formas de financiamiento que los expertos recomiendan. ¿Porqué?

1. Intereses.

Lo que se paga a la larga por el dinero obtenido a través de la tarjeta duplica en muchos casos el interés por un préstamo personal.

2. Costo de operación.

Cada operación realizada con una tarjeta de crédito tiene un costo (compra, disposición de efectivo, adelantos…) en la forma de comisiones. Estas comisiones encarecen el precio del dinero que proporciona la tarjeta. Hay comisiones, incluso, al no usar la tarjeta.

3. Penalizaciones por impagos.

A diferencia de otros créditos, la tarjeta opera con gran celeridad, y las multas por impagos se suman apenas y se ha obviado alguna cuota. Se trata, en la mayoría de los casos, de multas diarias: intereses que día con día se suman a la deuda original.

Para pensarlo dos veces antes de salir con ella, ¿no?