El día de hoy dos noticias van a quitar el sueño a los CEO de los bancos españoles: por una parte, el BCE hace descender en un cuarto de punto el interés interbancario, y por la otra, las exigencias de la capitalización bancaria española se incrementan en un 8%, un castigo que compartimos en intensidad con Grecia, y que nos deja a la cabeza del ranking de captación de fondos en la Unión Europea.
¿Y cuáles son las buenas noticias?
Para la banca española, ninguna. Para los ahorradores y titulares de hipotecas, un par.
Si se cuenta con efectivo o capital disponible, hay que celebrar que el aumento de exigencia del ratio de solvencia bancario va a recrudecer, sin duda, la guerra del pasivo. Los bancos necesitan captar fondos. Ante la bajada de los tipos de interés y un uso cada vez más cauteloso de los instrumentos de financiación más populares (las tarjetas de crédito han decrecido más de un 30% como herramienta de pago), a la banca no le queda más remedio que lanzar depósitos más atractivos.
¿Inauguraremos el 2012 con un interés del 10%?
Los titulares de hipotecas que estén por ver revisar el tipo de interés al que pagan sus mensualidades también tienen razones para alegrarse: la bajada del 1,25 por ciento al 1 por ciento de las tasas de interés interbancario, va a incidir negativamente la escalada del Euribor, que si bien no es tan pronunciada, si va a significar un ahorro de unos cuantos cientos de euros al año en sus pagos hipotecarios.










