Euríbor

Subastas a la baja

En las subastas a la baja la vivienda sale a un precio determinado y, a la inversa que en las subastas habituales, dicho precio va bajando hasta que un comprador puja por ellas. No hay posibilidad de que otro comprador haga una contraoferta sino que, el primero que levante la mano al escuchar un precio que le convenga es quien se lleva la vivienda.

Este tipo de subastas tiene la principal ventaja de la disminución en el precio del inmueble pero el incoveniente de que el comprador se encuentra bajo la presión de no querer pujar para que baje más la vivienda y, de arriesgarse, si no puja, a que otro alce la mano y se haga así con la casa.

Como es lógico, el inmobiliario no está dispuesta a bajar su precio indefinidimente y, por ello, se establece un mínimo el cual, si se alcanza, hace que la vivienda se retire de la subasta automáticamente.

  Mar Criado

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