Finanzas

Stiglitz: Es esencial reformar sistema de reservas

Buenos Aires, jun. 4 –(Nosis)– La reforma del sistema global de reservas es esencial si se van a encarar efectivamente los desequilibrios globales, sostuvo el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz.

Se requiere contar con un sistema global de reservas, a través de muchos acuerdos institucionales alternativos que permitan llegar a un sistema financiero global más estable y más equitativo, sostuvo en una disertación durante las Jornadas Monetarias y Bancarias organizadas por el Banco Central.

Al presente, EEUU tiene un déficit superior a los u$s 850.000 millones, frente a un superávit multilateral de China de sólo unos u$s 150.000 millones; aún adjudicando el superávit chino a enjugar el déficit de EEUU, la inestabilidad global en realidad podría aún aumentar. EEUU podría encarar problemas para financiar su déficit, que sería financiado en última instancia, pero con ajustes dolorosos y grandes cambios en los precios de los activos, sostuvo.

Según Stiglitz, los déficit están muy bien cuando el dinero se gasta en inversiones que hacen más productiva a la economía, pero son problemáticos en los EEUU, que dada la demografía, atraviesa un período en el que los EE UU deberían estar ahorrando y no endeudándose. Lo penoso es que habrá un ajuste desordenado.

En la raíz del problema está el sistema de reservas en dólares. El mundo estarían mejor virando hacia una divisa global de reserva. El actual sistema es esencialmente insostenible. En la medida en que se acumulan los pagarés, la confianza en el dólar se erosiona. Si la confianza se erosiona, los bancos centrales saldrán del dólar, el dólar se debilitará reforzándose el problema. El sistema de reserva en dólares está deshilachándose, expuso, para agregar que hay un problema de insuficiencia de la demanda global. El poder de compra está “enterrado” en el suelo. En el pasado, las deficiencias se debían a políticas monetarias y fiscales desprolijas, y los países que suministraban este servicio global eran castigados. EE UU se ha convertido en el consumidor de último recurso, y se enorgullece de dar este servicio.

Algo funciona mal en un sistema financiero global que requiere que el país más rico del mundo gaste más allá de sus posibilidades para mantener la prosperidad global, opinó el premio Nobel, destacando algunos puntos:

Inequidad: Los países en desarrollo están prestando a los EE UU billones de dólares a una baja tasa de interés. Esta es una forma de ayuda externa de los países pobres a los EE UU, y de una magnitud mayor que la ayuda de EE UU a los países en desarrollo.

Inestabilidad: esta es la papa caliente del déficit: si un país elimina su déficit, aparece en algún otro lugar del sistema. Los EE UU se han convertido en el déficit de última instancia; en apariencia es estático, pero ¿es sostenible? Los países con surplus son tan parte del problema sistémico como los países con déficit.

Una divisa global: EE UU la resistirá, dado que cree beneficiarse de préstamos a bajo interés, pero pierde por la gran inestabilidad y los montos de los préstamos en todo caso serán decrecientes. Algunos en Europa aspiran a que el euro se convierta en una divisa global de reserva. Europa encararía el mismo problema, el alto precio que hay que pagar para obtener préstamos baratos. Es más, el problema será peor, porque Europa tiene sus manos atadas por el Pacto de Crecimiento y Estabilidad, con lo que el Banco Central Europeo sólo atiende a la inflación, concluyó Stiglitz.

Fuente: NOSIS