Euríbor

Salgado afirma no tener “ni idea” de hasta cuándo bajará el precio de la vivienda

Siguen bajando los precios de las viviendas en España

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha declarado no tener “ni idea” de cuánto tiempo seguirá abaratándose el precio de la vivienda en España. Y añadió que espera que el sector de la construcción se recupere y oferta y demanda “vayan acoplándose”.

Estas declaraciones se produjeron a la entrada en la reunión de ministros de Economía de la eurozona, cuando la vicepresidenta Salgado fue preguntada por un informe publicado por el rotativo británico ‘Financial Times’ en el que periódico señala que España, junto con el Reino Unido, son los países de la Unión Europea donde más ha bajado el precio de la vivienda durante el primer trimestre del año.

El índice europeo del precio de la vivienda elaborado por el ‘Financial Times’ recoge que los precios cayeron en la zona euro durante el primer trimestre un 3,5 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que, en el conjunto de la UE, la caída fue del 5,1 por ciento. La lista de bajadas la encabeza el Reino Unido con un descenso del 12,7 por ciento, seguido de España y Francia, ambas con caídas alrededor del 6,5 por ciento.

Así, tras ser preguntada sobre hasta cuándo cree el Gobierno que seguirá disminuyendo el precio de la vivienda en España, Salgado respondió: “Lo siento muchísimo, no tengo ni idea. Espero que el sector de la construcción pueda recuperarse y que demanda y oferta vayan acoplándose, pero la verdad es que no tengo previsiones al respecto”.

El ‘Financial Times’ destaca que la caída de precios afecta más a los países con mayores tasas de viviendas en propiedad y con un mercado de la vivienda parecido al de Estados Unidos, entre los que destaca a Reino Unido y a España. En cambio, países como Alemania, donde el alquiler tiene más peso, los precios de la vivienda cayeron sólo un 0,6 por ciento.

Para el periódico británico, la bajada de la vivienda puede poner en riesgo la recuperación ya que seguirá provocando una reducción en la inversión en construcción, recortará el consumo privado y podría provocar problemas en los bancos por los impagos de hipotecas.