Finanzas

Qué hacer si no puedes pagar la hipoteca

Real estate concept.

La situación del empleo y el comercio en España ha tenido una consecuencia directa en la capacidad de los hogares para pagar sus deudas, y la hipoteca ha demostrado ser el más conflictivo de los préstamos. ¿Qué debes hacer si llegas a ese punto en que no puede pagar la hipoteca? Estos son algunos consejos al respecto. No se trata de medidas que requieran de un curso de economía, sino de sencillas estrategias.

1. Planifica. Si te quedaste en el paro o has dejado de recibir un ingreso que era vital para tu presupuesto, no pierdas la calma. El primer paso es mirar a futuro, y ver qué huecos tienes por llenar y de donde puede tomar para hacerlo. La primer medida es recortar gastos superfluos y hacer acopio de los ahorros. Para estas situaciones es vital adelantarse a que reveses, y disponer de u fondo de contingencias: lo ideal es que este fondo te permita vivir sin trabajo o ingresos por, al menos, seis meses.

2. Obtén ingresos a partir de tu vivienda. Otra medida para afrontar un bajón en tus ingresos es destinar una parte de la casa al alquiler: una o más habitaciones. Estudiantes y trabajadores foráneos son la clientela más habitual y segura. Además, se trata de un alquiler que puedes administrar sin necesidad de intermediarios.

3. Habla con el banco. Antes de que el desastre ocurra, habla con los ejecutivos de tu cuenta, y plantea la situación, de manera que te ofrezcan alternativas para saldar tu deuda o, de ser posible se pacte un periodo de carencia, si ya estaba contemplado en tu contrato. Nunca caigas en la morosidad, pues entonces las acciones del banco en tu contra estarán justificadas.

4. Contacta mediadores. Si la situación no mejora y estás por caer o ya has caído en saldos vencidos, entonces debes tomar la dura decisión de vender tu piso o tu casa para saldar la deuda o una parte de ella. En este caso, lo mejor que puedes hacer es contactar a un mediador, que se dé a la tarea de buscar interesados antes de que la premura te obligue a aceptar ofertas desventajosas.