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Propósitos de Año Nuevo: porqué no hacerlos

El Año Nuevo se instala entre nosotros, y cuando menos lo esperes, será un año gastado. Sin embargo, lo sabemos, las fiestas aún no se desvanecen del todo, y sus efectos redentores siguen ahí, y sientes impelido a ser una mejor persona, con metas y proyectos que cumplir en este 2009: ser más delgado, más productivo, menos procranistador, más seguro y proactivo…

Deja de preocuparte: hacer propósitos de año nuevo es inútil. Permite que te expliquemos porqué.

1. No hagas lo que deberías hacer: haz lo que quieres hacer

La mayor parte de las listas de resoluciones de Año Nuevo incluyen metas del tipo “dejar de fumar” o “tener una mejor figura en el verano”, que en el fondo son las cosas que sabes que la gente quisiera que hicieras, pero no lo que tú quieres hacer. “Ver las cinco temporadas de Lost de una sentada” o “salir con ese chico lindo de contaduría”: esos son retos a la medida de un ser humano verdadero. Y sin sufrimiento.

2. Lo que cuenta en un reto es la experiencia adquirida

Las metas nos indican que nos falta algo, que hay una brecha entre quien somo y quien queremos ser. Pero, adivina qué: nunca vas a conseguir la felicidad al cumplir una meta. Todo lo que tendrás será una nueva meta para cumplir, si no aprendes a valorar lo que realmente cuenta: el camino y no el destino. Lo que cuenta en el aprendizaje es el cómo y no el qué. La experiencia, que después nos hará la vida más sencilla… y feliz.

3.  Motivación no es igual a compromiso

La tercera parte de los propósitos de año nuevo se abandonan apenas y termina enero, y el 90% de ellos nunca se cumple. ¿Porqué?  La lista de propósitos es un motivador, que no es lo mismo que un compromiso. La motivación nos puede impulsar por un trecho, pero para llegar al final hace falta compromiso, y ese compromiso sólo se consigue con las necesidades esenciales: sólo irás detrás de lo que es realmente importante para ti. Con lo que no importa tanto una lista de propósitos, sino descubrir lo que verdaderamente nos apasiona.

4. ¿Porqué tomarse un día para hacer buenos propósitos cuando quedan otros 364 días para seguirlos haciendo?

Limitar nuestra capacidad de decisión y coraje a una época del año no sólo es irreal, sino irresponsable.

Así que olvida esa lista, y procura ser feliz día con día. Para ello, sólo intenta ser más honesto contigo mismo.

Fuente | Lifehack

Imagen | Psicología Social Gratuita