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(Probablemente) el sello más útil para tu oficina

Sabemos que no es fácil trabajar en un sitio donde la lucha de poder se centra en quien posee la engrapadora o quien sabe poner el papel en la impresora. La oficina, cuya lógica está basada en esa máxima que reza “lo que puede salir mal, saldrá mal”, es un territorio espinoso para las relaciones humanas.

Las diferencias en la oficina se canalizan por lo que se ha dado en llamar “notra agresiva-pasiva”, o esos mensajes que justifican la existencia del Post-it. En una nota agresiva-pasiva se vuelca todo eso que somos incapaces de decir de frente a la molesta secretaria o al supervisor atrevido, pero que sabemos que debemos decirles para devolver la justicia al universo.

Sí, sí: esos reclamos por las tazas con pozos de ceniza de cigarro disueltas en café apiladas en la lavadero, por las toallas higiencas que flotan insolentes en el excusado, por esos cultivos bacteriológicos abandonados en la despensa, por los bolígrafos desaparecidos…

“Basta de tomar la comida que no te pertenece”, “Tu madre no trabaja aquí”, “Gracias por comerte mi desayuno”, “No soy un bote de basura”, “Si tienes fotos de tu ex mujer desnuda no es necesario que las uses de salvapantallas”, etc. El universo de la nota agresiva-pasiva es basto y, lo sabemos, ha evitado más de una masacre a escopetazos.

Por ello, celebramos la aparición de la cima de la nota agresiva-pasiva: el sello WTF (What the Fuck). ¿Te encuentras con un importante documento decorado con el perfecto y pringoso círculo de una taza de café? Aplicas el sello y ya está: una nota agresiva-pasiva instantánea con esa frase que condensa tan perfectamente la vida de 9 a 5.

Fuente | Passiveagressivenotes