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Porque tu empresa no debe trabajar gratis

Team Pulling Up an Arrow

Uno de los términos más de moda en el mundo empresarial en los últimos años es el “trabajo especulativo”. ¿De qué se trata? Según las tendencias favorables al término: de invertir trabajo para ganar un contrato o un empleo. Por ejemplo: si tienes un estudio de diseño, regalar a un potencial empleador alguna solución para su empresa, de modo que después encargue y pague por servicios y productos más completos.

La pregunta entonces es: ¿El trabajo especulativo funciona? ¿Nos sirve de algo trabajar gratis?

El trabajo especulativo funciona de dos maneras: un empresario llama a concurso, y varios se presentan y realizan un trabajo, pero sólo se paga al mejor (como ocurre en el diseño, la moda y la arquitectura, en no pocos casos).  La segunda es similar, pero en lugar de un pago, se da un trabajo al ganador.

¿Esto es bueno? ¿El trabajo especulativo promueve la competencia y la calidad?

En realidad no: cuando las expectativas de pago son bajas, lo mismo pasa con el rendimiento y los resultados. El empresario recibe trabajo gratis, pero eso no significa que sea de calidad. El trabajador, por su parte, carece de certidumbres, y su esfuerzo se disminuye por falta de incentivo.

Además, está el punto del plagio y la pertenencia: si se trabaja gratis, y no se gana ni el pago ni el trabajo ¿a quién pertenecen los resultados de ese trabajo? ¿Al empresario o al trabajador? La exposición de ese trabajo, además, puede derivar en el robo de ideas.

¿Qué alternativas hay al trabajo especulativo? Si has de trabajar gratis, hazlo pero por alguien que lo necesite, no por una empresa: ONGs, sociedades no lucrativas, familia, amigos… Y que los resultados de ese trabajo gratis se conviertan en las muestras que darás a las empresas de la calidad de tus servicios y productos.