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Neutraliza la crítica

Cuando se trata de dar una opinión, todos tiene más de una. Será por eso que es tan fácil recibirlas, incluso cuando no las pedimos. La crítica es el deporte mundial por antonomasía: nos sirve para demandar a otros lo que no estamos dispuesto o no sabemos dar. Desgraciadamente, no es lo mismo criticar que ser criticado, y cuando la experimentamos en carne propia, la evaluación ajena puede ser aterradora, inmovilizante, devastadora…

¿Cómo lidiar con la crítica? He aquí algunos consejos que te ayudarán a que ni tu madre haga mella en tu autoestima.

1. Sólo acepta críticas por escrito

Si se toman la molestia en evaluarte constructivamente, por tu bien, ten por seguro que no les molestará escribir sus críticas. No les tomaría más de cinco minutos. Esta práctica tiene varias ventajas: es muy diferente leer una crítica que recibirla de viva voz, es más frío y suave, y tienes tiempo para pensar t rebatir; también puede ocurrir que involuntariamente, pierdas el escrito, y te ahorres el esfuerzo. Sin embargo, lo más común es que los críticos desistan de hacerlo. Lo que no habla muy bien de su propia capacidad…

2. Pide concresión

La mayor parte de las críticas son vagas e imprecisas, y bien analizadas demuestran que el crítico o a)tiene un sincero desprecio por nosotros o b)dispone de mucho tiempo libre. En uno u otra caso, la crítica es un medio más que un fin, y carece de un contenido que pueda hacernos mejor en lo que hacemos (lo cual es el objetivo de una crítica). Ante cualquier “consejo” de cómo hacer mejor tus cosas, pide datos concretos. Y si son incapaces de darlos, nada como un “Y si lo hago como dices, ¿estarás contento?” para cortar a un crítico improvisado o malintencionado.

3.  Dale el tiro por la culata

El crítico, como ciertas enfermedades crónicas, prevalece como una molestia que de cuando en cuando rebrota. Haz una lista de tus críticos, y cada vez que te salgan al paso, atájalos. Nohay mejor manera de hacerlo que preguntarles por sus proyectos, relaciones y vida. Probablemente pases de objeto de crítica a hombro para llorar, pero es un riesgo que debes asumir. Debajo de todo crtítico suele haber ungran vacío.

4. Separa tus emociones de lo que escuchas

El mayor problema con la crítica es que nos ataca en una de las zonas con las que estamos más comprometidos: el trabajo. El componente emocional nos hace reaccionar con enojo o tristeza, que a los ojos del mundo convertimos en furia, apatía o depresión. Como todo lo que el crítico quiere es un poco de atención, este tipo de conductas sólo hace que se vuelve más insistente (no en balde los críticos más acérrimos y despiadados son los niños). Si quieres deshacerte de un crítico, la manera más eficaz es conceder razón a su crítica, y cambiar a su vista y según sus sugerencias. Quién sabe: puede que por una vez tenga razón. De no ser así, demostraremos que estaba equivocado. Lo vital: nunca sentir nada por lo que dice un crítico.

Fuente | Lifehack