Finanzas

Morosidad: ¿una opción?

Con las últimas noticias acerca de la dación en pago, se abre el debate sobre qué hacer cuando nos enfrentamos a una situación en la que no podemos llevar a cabo el pago correspondiente a algo que adquirimos hace tiempo. Una opción que nos puede venir fácilmente a la cabeza es la de simplemente dejar de pagar. Es una cantidad muy alta la que se maneja en el ámbito de la morosidad en España: en 2012, se estima que estamos hablando de cantidades del orden de 35.000 o 38.000 millones de euros.

A veces en las conversaciones con nuestros amigos o familiares podemos llegar a comentar que, en según qué ocasiones, ser moroso “compensa” o “sigue siendo rentable” a pesar de los problemas que pueda en última instancia ocasionar el impago de una factura. Desde Euribor.es queremos recordaros que por atractiva que pueda resultar la idea (e incluso por extendida que creamos esta práctica), la morosidad debería ser completamente la última opción. Os plantearemos sólo uno de los muchos problemas a los que ser moroso nos puede llevar: las listas de morosidad.

Figurar en listas como la de ASNEF (Asociación Nacional de Entidades de Financiación) automáticamente nos imposibilita pedir cualquier crédito, sea cual sea la cantidad de la que hablamos, sin hablar por supuesto de la inhabilitación para pedir préstamos o hipotecas en cualquier entidad bancaria. Figurar en estas listas puede, incluso, impedir darnos de alta en un contrato con una compañía telefónica. Y lo peor de todo: aunque es muy fácil entrar, es más complicado salir de ellas.