Finanzas

¿Me darán un minicrédito si estoy en ASNEF?

Dinero rápido

Hay muchas circunstancias que han llevado a tantos españoles a entrar en el ámbito de la morosidad desde que comenzó la crisis económica: desde los habituales desajustes en las facturas con empresas de telefonía e internet, hasta los casos más gravosos debido al impago de las mensualidades de la hipoteca, alquileres o las cuotas de préstamos al consumo.
Los registros de morosidad en los que estas personas se ven inscritas debido a estas circunstancias les impiden solicitar cualquier tipo de préstamo personal, quedando así excluidos del círculo crediticio que permite financiar pequeños proyectos personales y realizar compras. A pesar de ello, hace unos años apareció un producto financiero adecuado para este tipo de perfil de cliente: los minicréditos o créditos online.

El acceso al crédito y la morosidad

Utilizar el crédito, es decir, el dinero que no se tiene pero que se tendrá, para adquirir bienes y servicios es uno de los pilares del actual sistema económico. Este supuesto vale tanto para empresas como para particulares y es su uso el que inyecta combustible al mercado bancario. La acusación de que se ha “vivido por encima de las posibilidades reales” se ha convertido en tópico acusatorio contra todos aquellos consumidores que han usado dinero “prestado” para realizar sus compras, haciéndolos los únicos responsables de encontrarse en la precaria situación de no cumplir con sus obligaciones crediticias. Esta afirmación, a pesar de no ser absolutamente correcta, sí que acierta en hacer referencia a las malas prácticas en el uso de los productos como, por ejemplo, pagar otros préstamos o pedir créditos para realizar compras accesorias cuando ya se tienen dificultades económicas. Estas actuaciones son las que tienen como consecuencia para el consumidor entrar en el círculo de morosidad del que es tan difícil salir.

Los minicréditos para morosos

En caso de encontrarnos en esta coyuntura, la insolvencia será una mancha indeleble que hará que las entidades financieras encargadas de otorgar préstamos no nos consideren buenos clientes. En este escenario solo nos quedan opciones como la unificación de la deuda e intentar aunar esfuerzos en un pago único, o declarar el concurso de acreedores a título particular con las inevitables y negativas consecuencias que tendrá para nuestra capacidad futura para salir del atolladero, aunque sí que lograremos normalizar la situación.
Si a pesar de planificar el pago de nuestras deudas a plazos nos encontramos con momentos puntuales en los que los imprevistos nos desbordan y acaban con esta previsión, la mejor opción para lograr financiación está representada por los minicréditos. Estos novedosos productos financieros se caracterizan por consistir en pequeños importes, no superiores a 500 euros, que devolver en 30 días como máximo. Estas particularidades configuran un tipo de préstamo cuya tramitación es casi instantánea para casi todo tipo de clientes; en especial a aquellos que están registrados en listas de morosidad como Asnef. Para esta tipología de clientes, los minipréstamos como los de Sucredito.es o Cashper.es se presentan como una estupenda oportunidad para tomar aire cuando la falta de liquidez ahoga nuestra economía doméstica.