Economía

Las renuncias en tiempo de crisis

Crisis, mending socks

En el mejor de los casos, estamos en medio de un periodo de incertidumbre. En el más real y cercano, en las inmediaciones de una nueva recesión que, según los analistas, va a dejar huella en los cursos de economía. Sería de necios, en una u otra perspectiva, no tomar medidas al respecto. No sólo hay que apretarse el cinturón en tiempo de Crisis: hay que saber a lo que se debe renunciar en nombre de unas sanas finanzas personales.

No recurras al crédito. En tiempos de crisis, hay que jerarquizar el ahorro al gasto, y no hay que abusar de manera alguna. Sólo se debe consumir lo indispensable, y si el ingreso que se genera no alcanza, no hay que recurrir al crédito. Sobre todo, no hay que subirse a planes de pago a futuro con la confianza puesta en el aumento que se va a percibir o el bono que tenemos como pbjetivo. Las suposiciones y fantasías son la manera más inmediata del desastre financiero.

No invertir ingenuamente. Es habitual que los gurús financieros nos señalen oportunidades en tiempos de mercados bajistas, y que conocidos y habituales nos lleguen con fabulosas inversiones de cero riesgo e increíble rentabilidad. En el mercado de la Bolsa y de la inversión impera el mandato de las partidas de póker: “Si se ve muy bien, no lo es”. No hay que entrar a un muego para el que no estamos capacitados.

No te detengas. Sin embargo, y a pesar del pánico financiero que llena a la prensa y a los traders, no hay que frenar los proyectos personales. Ni las compras, ni los estudios, ni las inversiones que sabemos necesarios. La inmovilidad, en todo contexto económico, es la ruina.