Empresas

Las peores traducciones del mundo

El castellano (o español, como usted lo prefiera) es una lengua que, a pesar los esfuerzos y el enorme número de usuarios hispanoparlantes de la web, no logra posicionarse como el idioma “por defecto” en la red de redes. Y hasta entonces, los monolingües deberán buscar buenos servicios de traducción. No sabemos dónde podrán hallarlos, pero si dónde no: en la red.

Y es que los servicios de traducción online como el de Google carecen de la habilidad, tan cara a los humanos, de valorar la sintaxis y el contexto al momento de hacer una traducción. Véase al respecto este ejemplo hallado en una iglesia mexicana:

Le agradecemos a Él descubrir sus cabezas antes de la entrada a ese recinto“y “Este es un lugar de culto. Le rogamos a Él manteneruna conducta de respeto y abstinencia“. Dios, como saben los malévolos programas de translation, es un tipo de muy malas pulgas, que no se comporta en las iglesias.

Otro de los problemas del software de traducción es que no contempla las diferencias culturales. Como sabemos, eructar tras la comida en el Oriente es una alabanza al cocinero, así como “tragar” en China es la de la definición misma del amor:

Eso sin mencionar que, como todo programa online, se pueden caer y dejarnos amargas sorpresas:

Así que si no quieres sufrir la involuntaria poesía de los servicios gratuitos de traducción, la próxima vez que necesites una versión en castellano de cualquier documento, paga a un buen traductor in situ.

Y no lo olvides: “Cuídate de la Invisibilidad“.

Fuente | Odee