Vivienda

Las obras y los inquilinos

Plumber pulling tube

Hay muchos motivos para llevarse mal con el casero, o para que el casero se lleve mal con el inquilino. Las cuestiones de mantenimiento y conservación del piso o casa son una buena fuente de problemas para ambas partes. Es un hecho que el propietario es el responsable de mantener en condiciones el piso o casa, pero es el inquilino tiene que hacerse cargo de los daños que produce. Uno de los problemas que se plantean con mucha frecuencia es cuando se hace una obra, ya sea de conservación o de mantenimiento, en un piso con inquilinos.

Ante de comenzar la obra el propietario debe comunicar al inquilino sobre la misma destacando la duración aproximada. Si no es una obra que se puede aplaza hasta el final de contrato, el inquilino tiene que aceptar la situación y no puede pedir una indemnización. Lo que si puede hacer es solicitar una reducción de la renta proporcional a los metros cuadrado que no usará durante la obra, justamente por ese motivo.

Como en casi todos los casos donde se ven enfrentados los intereses de dos personas, más vale siempre un mal arreglo que un buen juicio. Lo ideal en todos los casos es tener una relación fluida entre ambas partes  y comunicarse con tiempo este tipo de cosas. Si la molestia de verdad es grande y por un tiempo importante, vale la pena negociar una reducción de la renta durante ese plazo. Hay que tener en cuenta que el inquilino es quien disfruta o padece, según el caso, ese piso  y que toda mejora es algo positivo para su calidad de vida.