Economía

¿Las hipotecas de multidivisas que fueron de ellas?

Mercado cambiario

Hemos pasado de la selva donde las entidades financieras podían hacer más o menos lo que les viniese en gana gran parte de este mérito es de supervisores y reguladores a hacer una exagerada relectura del pasado que provoca inseguridad en las relaciones comerciales entre individuos y bancos, en este caso.

Aún recordamos como nos llegaba ese compañero de trabajo y nos comentaba que había contratado ese tipo de hipotecas multidivisa con ese aire de que sabe más que nadie y que no está dispuesto a pagar un 4% de interés de aquellos principios del 2000 cuando él podía pagar el 0,25% del Japón de los eternos tipos cero.

Nadie en su momento dudaba de su palabra y fueron muchos que gracias al boca a boca se metieron de lleno en estos tipos de hipotecas basadas en el interés bancario por cada divisa, quizás muchos de ellos se arrepintieron en un futuro porque carecían de los conocimientos sobre el intercambio de divisas o sobre mercados basados en FOREX (seguro que un operador de bolsa que está acostumbrado a realizar compra-venta de pares de divisas como el EUR/JPY o Euro-Yen no se hubiera pillado las manos entonces, o al menos durante tanto tiempo).

Pero ¿qué es una hipoteca multidivisas?

Las hipotecas basadas en divisas o en “multidivisas” como se las conoce, se trata de un préstamo hipotecario suscrito en varias monedas extranjeras donde se nos permite aprovecharlos de los bajos tipos de interés que rigen en ese momento en los mercados de los países respectivos, debido a la situación coyuntural por la que está pasando dicho país donde pondera la divisa, así como de la debilidad del tipo de cambio de la divisa en cuestión. Por contra también, tiene el alto riesgo de que se produzcan cambios de tendencia que revaloricen la moneda y conviertan nuestra deuda, al cambio, mucho más cuantiosa.

Las hipotecas multidivisa en la actualidad

En la práctica el crédito o préstamo multidivisas se hace con divisas estables y con tipos de interés bajos. Por ejemplo: Yen japonés (JPY), Franco suizo (CHF), dólar USA (USD), dólar australiano (AUD) , dólar neocelandés (NZD), libra esterlina (GBP), incluso una parte en euros (EUR). De esta forma se reparten los riesgos entre las monedas, en el caso de que alguna tuviera un movimiento desfavorable.

Para añadir seguridad en este tipo de productos, se puede suscribirse un seguro sobre el riesgo del tipo de cambio. No obstante, el coste de este seguro viene a reducir sustancialmente las ventajas asociadas a los diferenciales en los tipos de interés.

Consejos finales sobre productos basados en divisas

Se aconseja recurrir a servicios profesionales muy especializados o personal muy experimentado en el campo de la negociación de divisas o del trader ya sea a través de que sea conocedor de situaciones geopolíticas de cada país o porque tenga una amplia experiencia como trader de divisas en los diferentes mercados como puede ser el FOREX y hacer un seguimiento de las macromagnitudes de los países afectados por nuestro crédito multidivisa. En especial del comportamiento de aquellas variables que afecten al tipo de cambio (inflación, movimientos de capitales, balanza comercial, expectativas de los mercados…). Cualquier noticia macroeconómica puede afectar al comportamiento de una moneda con lo que requiere un seguimiento continuado. Y por supuesto, hay que fijar para nuestra hipoteca multidivisas unas condiciones muy flexibles de salida para el cambio de divisa en caso de que tengamos un cambio en la tendencia de las tasas de interés sobre una moneda.