Finanzas

Las exigencias a la banca van a limitar más el crédito

Credit card security

Una de las grandes resoluciones de las últimas reuniones de emergencia de Bruselas, efectuadas hace cosas de dos semanas, es aquella de que, para cumplir las demandas de los calificadoras de riesgo, la banca europea debe enfrentar nuevas exigencias de solvencia. La gran pregunta aquí es ¿cómo nos afecta, a los usuarios de crédito, este nuevo mandato? No hace falta un curso de finanzas para saber que la respuesta es que en todo sentido.

A partir de estos acuerdos, la banca europea (y la española, por ende) debe poseer un ratio de solvencia del 9 por ciento. Una solvencia que muy pocas instituciones poseen.

Esta nuevo ratio implicará, en pocas palabras, un nuevo maltrato al crédito, y una mayor restricción del acceso al crédito.

En primera instancia, para quedar dentro de la jugada, la banca en su conjunto va a vender activos y a reducir sus balances. Esto se va a traducir en una mayor cautela, en mayores exigencias para los clientes y los aspirantes a la financiación. A grandes rasgos, el perjudicado será quien esperaba un reflote del crédito tras las elecciones del 20 de noviembre: el cambio no va a llegar para la vida financiera española.

Si bien en los meses próximos veremos un reflote de las ofertas de depósitos (y de otros productos de bajo riesgo y capitalización por encima del 5%, con disponibilidad inmediata), un recrudecimiento de la guerra del pasivo, los particulares y las empresas necesitados de créditos van a tener que buscar alternativas a  la banca.