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La vivienda libre baja un 4,9% en un año

El precio de la vivienda libre encadena otra bajada por séptimo mes consecutivo con una caída del 4,9% en septiembre respecto al mismo mes del pasado año. Asimismo, desde enero de 2008, la rebaja ha sido del 5,9%, según revela el útlimo informe sobre coyuntura inmobiliaria de la tasadora Tinsa presentado este martes por el director general de la compañía, Luis Leirado.

Los datos revelan que la caída es más acusada en el segmento de vivienda usada, frente al de nueva construcción. Así, si hablamos en términos interanuales, el precio de la vivienda nueva descendió un 3,5 por ciento, mientras que el de la vivienda de segunda mano cayó un 7 por ciento.

Desajuste oferta-demanda

Una de las claves de los descensos de precios radica en que solamente se vendieron 75.000 viviendas nuevas en el segundo trimestre del año, esto es, un 41 por ciento de las 184.000 terminadas en este periodo. Lo que, sumado al “fuerte impacto” que está teniendo la crisis de liquidez sobre la demanda, hace esperar que las ventas no superen los 300.000 inmuebles a finales del presente ejercicio. Esta situación dará lugar a un desequilibrio entre la oferta y la demanda ya que, la finalización de las viviendas iniciadas hace aproximadamente dos años, se encontrará en el punto álgido del ciclo.

La consecuencia más inmediata de este desajuste entre la oferta y la demanda será un ‘stock’ de viviendas pendientes de venta que, a día de hoy, suma 680.000 inmuebles, y la previsión para finales de año ronda las 930.000 viviendas nuevas sin vender.

Además, desde la tasadora se cree que oferta y demanda tardarán en encontrarse, por lo que “este proceso de acumulación de ‘stock’ durará previsiblemente hasta la segunda mitad de 2009″, a medida que la finalización de viviendas “vaya desacelerándose en los próximos trimestres”.

Según Tinsa, estos dos años serán los que necesiten los promotores para cerrar la brecha y ajustar sus niveles de producción a la demanda, siempre más rígidos que los de ésta por corresponderse con proyectos visados años antes y reflejar aún de forma diferida el ‘boom’ inmobiliario.

Más capacidad de compra

Por otro lado, Leirado puso de manifiesto que, pese a que los ingresos de lasfamilias siguen creciendo por debajo del IPC, esta pérdida de poder adquisitivo se está “compensando” con la caída de los precios de la vivienda, por lo que “teóricamente, las familias tienen más capacidad de compra que hace algunos años”.

Sin embargo, el recorte del crédito ha dado lugar a una paralización de la demanda de reposición, entre otras cosas. Por ello, desde Tinsa aseguraron que se está creando una “demanda embalsada” que aflorará en un futuro, cuando se recupere la confianza en el sector financiero y, con ello, las condiciones para acceder a un crédito no sean tan restrictivas como actualmente.

 Europa Press / Mar Criado