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La selección de Francia como un desastre empresarial (II)

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Un liderazgo inestable

El desastre de Francia, de deberse sólo a la falta de una estrategia, hubiera permanecido dentro del mero ámbito del Mundial de Sudáfrica como otro de esos gajes del oficio por lo que pasan incluso las grandes selecciones. Pero además del fracaso deportivo (el regreso a casa en primera ronda) estuvo rodeado de escándalos rídiculos, que incluyeron una huelga de jugadores.

El problema que se sumó a la falta de estrategia del equipo galo fue su entrenador Domenech y su narcisita liderazgo. Una característica que comparte con otros líderes de la historia (Napoleón Bonaparte, John Rockefeller, Jack Welch y Steve Jobs). Un estilo que no es necesariamente desastroso, pero que en el caso de Domenech se vio potenciado por la egomanía.

La egomanía lleva al líder a oponer su interés personal a los objetivos. Cuando las cosas juegan en contra de su estilo de conducción, este líder narcisista ve toda crítica como intentos desestabilizadores, y a los colaboradores que la expresan como conspiradores. Cierra entonces toda forma de diálogo, se encierra en sí mismo y se aísla de su equipo:

El defensa Patrice Evra del equipo Francés declaró en el Mundial de 2010: “No había más diálogo con el coach. (…) Antes del partido de preparación contra Costa Rica, algunos jugadores le pidieron que se implicara más. Se sintió agredido. (…) Entonces, el grupo lo fue abandonando poco a poco”.

Anelka cuenta el partido contra  contra México: “Entramos al vestuario. Durante cinco minutos, hablamos entre los jugadores. Luego, el coach viene y me dice ‘Te dije que dejes de bajar al mediocampo y te quedes en la punta’. Yo le respondo: ‘Lo único que hago es quedarme adelante. Pero no toco un balón. Basta de decirme que me quede en la punta. No me quedo más arriba.’ Domenech me dice: ‘Bien, sales del partido'”.

La salida del Anelka dividió al equipo y a la opinión pública. Algunos apoyaron la decisión del entrenador; la mayoría, no. La ruptura estaba hecha.

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Fuente | Ieco