Economía

La reforma fiscal se retrasa otra vez

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Llevamos meses oyendo hablar de ella. Es más, se convirtió en parte del programa político y en una de esas promesas para las que se nos pidió paciencia, porque daría frutos muy jugosos en términos de ahorrarnos dinero en impuestos. Pero la reforma fiscal española no parece más que retrasarse. De hecho, se presentaría este viernes 13 de junio, pero ya el ejecutivo ha advertido que se pospone a las semanas siguientes.

Según esto, podríamos tener reforma fiscal el próximo viernes, o aún el siguiente. Es decir, que si todo va mal, el último viernes de junio conoceríamos esas medidas que en principio nos deberían favorecer a todos, porque se trataría de una bajada general de tipos en el IRPF, y alguna que otra medida de incentivo de la contratación. Pero esto es lo que se dijo. Hasta que esté el papel sobre la mesa, no podemos darlo por hecho.

Es más, las fuentes internas aseguran que la reforma fiscal no se ha presentado el viernes 13 (día de mala suerte en todo el mundo occidental menos en España) porque el ejecutivo sigue analizando los datos de las elecciones europeas, en las que el bipartidismo quedó realmente tocado, y pretende que la reforma fiscal sea su baza para recuperar electorado. Aunque no se debería mezclar lo político con lo puramente económico, y menos aún con lo tributario, todo indica que las medidas que se aplicarán finalmente, serán mejores. Solo por el hecho de recuperar cierta confianza.

Teniendo en cuenta que hasta ahora solo se nos anunciaron la bajada del impuesto de sociedades, la reducción de los tramos del IRPF, la bajada de los gravámenes del IRPF en las rentas más bajas y nuevos impuestos indirectos relacionados con lo verde; todo lo que venga extra y sirva para ahorrar, sería bien recibido por los españoles. Más aún sabiendo que hacemos el mayor esfuerzo fiscal de toda Europa.