Euríbor

La reforma financiera no convence

La reforma financiera no convence

Apenas ratificada la semana pasada, la reforma financiera (o “saneamiento financiero”) decretada por el Gobierno de Mariano Rajoy, no parece convencer a nadie fuera de la administración.

Las razones: se considera que se centra excesivamente en el sector inmobiliario.

Los argumentos del gobierno: según la camarilla económica de la administración actual, al sanear los activos y pasivos, y las saldos caídos, a los que se expone la banca con el negocio inmobiliario (según las últimas cifras con más de un millón de viviendas sin vender), la transparencia obtenida necesariamente hará fluir crédito de la banca hacia las familias y las empresas.

El problema: si esta reforma (la cuarta emprendida sobre la banca española en los últimos años) abrirá o no el grifo del crédito para quien lo necesita, es algo que seguramente no sabremos, sencillamente por sus plazos: el Gobierno da nada menos que un año cuatro meses a los bancos para sanear sus cuentas en relación con el ladrillo, y para emprender las fusiones que sean necesarias para fortalecerse.

Un año y cuatro meses… Entonces nos vemos y platicamos qué tal ha ido el invento.

No se duda de que está reforma (holgada en el tiempo, pero dura en la aplicación) saldará positivamente sus resultados, pero es u hecho que no se contempla un regreso del crédito a todo lo largo del 2012 y en buena parte del 2013. Las baterías se han apuntado nuevamente a inyectar recursos para normalizar el ladrillo, y es hacia ese sector hacia donde se moverá el crédito. Nada más.

  • Roberto

    Para eso estamos, nos asaetan a impuestos que se ceden a la banca, y luego dios dirá. Dios como todo el mundo sabe, aprieta pero no ahoga, aunque en algunas ocasiones te parte el cuello.