Vivienda

La presión ciudadana frena un desahucio en Barcelona

La presión ciudadana frena un desahucio en Barcelona

Gracias a la presión ciudadana se evitó el desalojo de una familia alquilada en un edificio del barrio de Gracia de Barcelona.

La inmobiliaria La llave de oro compró la vivienda hace 10 años y la arrendó al inquilino que era el anterior propietario.

Unas 70 personas se concentraron a primera hora de la mañana en el número 56 de la calle Alegre de Dalt del distrito de Gracia.

Ignasi Cisteró, el inquilino, declara que el juez decidió a última hora del viernes no enviar fuerzas policiales ya que considera “injusto” su desahucio pero debe de cumplir la ley y ordenar el desalojo.

Para el inquilino, que vive con su mujer e hija en el inmueble, se trata de un caso de acoso por parte de la inmobiliaria. Siente una gran impotencia al existir un valor sentimental en la vivienda que perteneció a su familia desde el año 1917 y en ella vivieron sus abuelos, nacieron todos sus hermanos hasta que su madre vendió la casa y se quedaron como inquilinos.

Según palabras del abogado de la familia, Bautista Sotelo, la inmobiliaria La llave de oro se hizo con la vivienda hace una década y tiene proyectada la construcción de varios inmuebles en esta finca y las colindantes.

Dicha construcción se encuentra impugnada por el Plan Especial del Ayuntamiento ya que se concedió a la inmobiliaria construir 3 plantas más bajo cuando en la zona tan sólo se permite 2 plantas más bajo.

Según el abogado de la familia la inmobiliaria se ampara en los artículos 78 y 79 de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, que a pesar de varias modificaciones aún siguen vigentes.

En este caso la ley permite a La llave de oro demoler el edificio y construir siempre y cuando se construyan el doble de pisos de los existentes.

El inquilino lleva gastados más de 200.000 euros en una veintena de pleitos, los últimos 100.000 concretamente por costas ya que el Supremo no admitió a trámite una demanda donde solicitaba la opción a compra y que ya perdió en primera y segunda instancia.

  • Carlos

    No veas, se ha gastado el tio 200.000€ en juicios y leches, por que no lo gasta en una vivienda y listo, que se olvide de sentimentalismos, ya que un piso son cuatro paredes que ni sienten ni padecen!!!!! No sirve de nada los sentimientos hacia algo o alguien si estos no son correspondidos.