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La nueva realidad de la violencia de género en las universidades

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Las denuncias de los estudiantes de la UB a un catedrático por acoso sexual ponen sobre la mesa el problema de la violencia de género en la universidad, una nueva realidad que no tiene la atención de los organismos públicos, pero que ha crecido los últimos años.

El escándalo se generó después de que varios estudiantes hubieran denunciado al catedrático de Sociología de la UB por acoso sexual, caso que no se pudo juzgar ni sancionar por estar prescrito el delito, aunque la fiscalía encontraba indicios claros de delito.

Por esto, un grupo de estudiantes de la UB ha impulsado un manifiesto para presentar al  rectorado de la universidad en el que afirman que: “Las Universidades no son instituciones ajenas a las relaciones de poder y violencia”. “Creemos que la universidad es un ámbito protegido porque existe el mito de que todo el mundo con un cierto nivel de estudios no cae en unas determinadas prácticas, y el problema está en cierto modo invisibilizado”

Un estudio realizado entre 2006 y 2008 en seis universidades españolas, descubrió que el 65% de los encuestados conocían o habían sufrido alguna situación de violencia de género en la Universidad. Pero sin reconocerlas como violencia de género cuando están tipificadas como tal.

En la Facultad de Economía y Empresa de la UB, donde sucedieron los hechos, se puso en marcha una comisión de igualdad a finales de 2010 y posteriormente se aprobó un protocolo de actuación para este tipo de situaciones. En este sentido, se remarca que el protocolo de actuación de la facultad hizo aflorar el caso del catedrático.

“La primera queja que recibí, que era sólo un correo de este profesor invitando a una alumna a tomar un café, la derivé a la comisión de igualdad, y esta la abordó y se le sumaron otras quejas”.

De todas las quejas que se recibieron, tres, después de pasar por los órganos competentes de la universidad, y consultados externamente con abogados en Barcelona, fueron derivadas a la Fiscalía de la ciudad. Las diligencias recogidas por el fiscal muestran las relaciones que denunciaban los estudiantes, aunque finalmente no se procedió a juicio porque el presunto delito ya habría prescrito, ya que los hechos sucedieron durante el curso 2007-2008.

“Condenamos todo esto, no lo aceptaremos en la universidad y seguiremos trabajando para que no ocurra”, asegura la profesora Cristina Carrasco, presidenta de la Comisión de Igualdad de la Facultad de Economía y Empresa.

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