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La motivación en la empresa, parte III

Habiendo definido qué podemos entender como motivación, la importancia de reconocer las diferencias en cada colaborador y sus motivadores, pasemos a hablar entonces de cómo motivar

Aunque hay muchas técnicas y sugerencias en cuanto a cómo un gerente puede fomentar la motivación del personal a cargo, les mencionaré solamente algunas, a fin de colaborar con ideas frescas que puedan servirles en algún momento.

Empiezo por algo que, personalmente, pienso que es muy importante, y en esta era tecnológica y computarizada se ha ido diluyendo un poco: recordar que los colaboradores son personas, no son máquinas. Con esto en mente resulta hasta más fácil comprender algunas deficiencias en el desempeño, por ejemplo, en una mujer recién divorciada, o en una persona de duelo. El punto es, ya que son individuos con toda una vida personal fuera de la empresa, en un momento dado este mundo personal puede interferir con el mundo laboral, y allí entra la sensibilidad por parte del líder. Probablemente lo que necesite el colaborador es un tiempo fuera del trabajo, o apoyo psiquiátrico… Aquí se ve el nivel de empatía que existe.

Otra forma puede ser alentar la participación del colaborador, por ejemplo, cuando éste hace sugerencias en algún área de trabajo, y se le dá el crédito por ello, o se comporta de forma proactiva, realizando algo antes que el jefe se lo pida, y se le agradece aunque sea solamente con un “gracias”. Este tipo de actitudes son las que se deben alentar, y el sencillo hecho que el jefe lo note resulta un gran motivador.

Por último, aunque algunos expertos aconsejan no utilizar el dinero en sí como motivador, pienso que la opción de ganarse algún fin de semana pagado en un hotel o un bono extra por un buen rendimiento sigue siendo un motivador eficaz. Lo importante es resaltarle al colaborador que la empresa desea su bienestar integral. El colaborador estará motivado y a cambio la empresa recibira un excelente desempeño. 

Fuente: Gestio Polis