Finanzas

La econonomía es un asunto pasional

En contra de la corriente que define a la economía como una ciencia exacta, cercana a la matemática, los neuroeconomistas aseguran que ahorrar, gastar e invertir son actos más cercanos a la intuición y al instinto que a la estadística.

Las pérdidas económicas se procesan en el mismo sector cerebral que el dolor, y gastar (consumir en nosotros mismos) es una reacción instintiva cercana a comer para saciar el hambre. Todos hacemos economía porque todos tenemos emociones, y requerimos tanto de satisfactores como de expectativas.

Conocer la cercanía del uso del dinero con la emoción nos hace mejores consumidores. Nos da herramientas para defendernos del marketing. ¿Por qué las tiendas de ropa parecen discotecas? ¿Por qué se potencia el olor de la piel en las peleterias? ¿Por qué los anuncios de la banca siempre hablan de lo que conseguiremos con un crédito y no de los compromisos? Gastamos e invertimos para obtener placer.

La neuroeconomía nos dice que las emociones prevalecen sobre nuestra manera de administrarnos, y que la única forma de controlar nuestros gastos, conservar nuestros ahorros e invertir sabiamente, es dominar al instinto y hacer gala del hemisferio izquierdo de nuestro cerebro: el centro de la organización, la planeación y la memoria.

Fuente | El economista

Foto | Barcelona Sofia