Finanzas

La crisis reduce las previsiones de crecimiento en Europa

Los riesgos procedentes de la crisis financiera y la ralentización económica en EEUU se dejarán notar en el crecimiento cíclico de la economía europea y podrían paralizar su expansión, según la agencia de calificación financiera Standard & Poor’s.

La agencia recuerda que la fuerte caída del PMI de septiembre ya indicaba que la actividad económica había tocado techo y estaba reduciendo su ritmo; en particular, porque tanto los servicios como las manufacturas confirmaban esta tendencia. Además, incrementaban estas preocupaciones los resultados de la encuesta del IFO alemán, que mostraban una disminución significativa en el índice de clima empresarial y en las expectativas de negocio para los próximos seis meses. De hecho, según S&P, la ralentización había empezado antes de la crisis, con un caída del PIB de la Eurozona del 3,2% al 2,5% del segundo al primer trimestre.

Para la agencia, el impacto de la crisis financiera y la ralentización de EEUU en Europa dependerá de tres factores relacionados: la resistencia de los fundamentales económicos a un shock externo, el manejo de la crisis por parte de los bancos centrales y la magnitud de los incrementos en los costes por préstamos que resulten de estos riesgos.

No obstante, S&P considera que el actual entorno financiero sólo tendrá efectos moderados en las economías europeas. La agencia recuerda que la actividad económica había tocado techo antes del comienzo de la crisis, pero indica que ya existían divergencias por regiones, con el Reino Unido, Alemania y España creciendo a tasas del 3% y Francia e Italia en torno al 1,5%. Para S&P la crisis y la ralentización en EEUU acentuarán esas divergencias, dado que sus crecimientos provienen de diferentes factores fundamentales.

IMPACTO EN EL MERCADO INMOBILIARIO

El frenazo en la mayoría de los mercados inmobiliarios empezó a primeros de año, tras diez de crecimiento espectacular, explica la agencia. Según datos de la OCDE, los precios inmobiliarios subieron un 75% en EEUU y un 240% en España entre el primer trimestre de 2000 y el segundo de 2007.

Sin embargo, la subida de los tipos de interés en los últimos 18 meses habría empezado a enfriar los mercados en España, Irlanda y Francia. Las consecuencias de la tormenta financiera resultarían en mayores costes para la financiación de los hipotecados y criterios más duros por parte de los bancos. “Tales trabas amplificarán la caída del mercado inmobiliario en Europa y esperamos que la inflación de precios en España, Irlanda y Francia sea sólo de un dígito en los próximos doce meses”. Por lógica, la agencia afirma que la actividad en el sector constructor se reducirá marcadamente.

La agencia se pregunta hasta qué punto la caída del mercado inmobiliario afectará la demanda de los consumidores, y estima que los mayores precios no han producido efectos medibles sobre la riqueza en Europa, más allá de los puramente psicológicos, por lo que no considera que el impacto sea preocupante. Sin embargo, S&P sí reconoce que los mayores costes por hipotecas pesarán en los presupuestos de los consumidores, sobre todo en países como España donde la deuda inmobiliaria es particularmente alta.

INVERSIÓN EMPRESARIAL: ¿PODRÍA PARARSE EL MOTOR DEL CRECIMIENTO?

La inversión empresarial ha sido uno de los motores de la expansión económica, particularmente en Alemania. Sin embargo, los costes más altos y la incertidumbre podrían recortar esas proyecciones. Hay dos maneras de valorarlo.

A nivel pan-europeo, parece que los balances siguen fueres y Standard & Poor’s dice no ver que la crisis financiera suponga una amenaza a la calidad crediticia entre las compañías con ratings ‘BBB’ o superiores. A ese nivel de análisis, el riesgo de caída de la inversión empresarial vendría por parte de previsiones de menor demanda, especialmente del extranjero. Aunque una economía estadounidense más débil generará menor demanda en Europa, las importaciones de los países emergentes seguirán creciendo con fuerza, beneficiando a esos exportadores europeos que son menos vulnerables a un euro fuerte, tales como Alemania.

El segundo nivel de análisis, país a país, mostraría un fuerte contraste en la zona, según datos de Eurostat. Por un lado, el sector empresarial ha sido capaz de financiar sus inversiones y mantener un superávit en Alemania, RE e Italia. Por otro lado, Francia y España (principalmente por el tirón de la inversión en construcción) han visto a sus sectores empresariales anunciar brechas financieras (yawning financing gaps). Esto implica que los mayores costes de la financiación tendrán más efecto en Francia y España que en sus países vecinos, colocando sus previsiones de crecimiento en riesgo.

LOS BANCOS CENTRALES, ENTRE DOS RIESGOS OPUESTOS

Los bancos centrales respondieron con celeridad a las tormentas financieras al inyectar cantidades importantes de liquidez en los mercados interbancarios y manteniendo los tipos sin cambios. Sin embargo, las preocupaciones sobre el crecimiento presentan ahora elecciones a largo plazo más difíciles para los bancos centrales, porque los temores sobre tensiones inflacionistas no se han difuminado.

Por el otro lado, los mayores costes de la energía van a reflejarse en tasas de inflación mayores en la zona Euro y el RU. Existe una fuerte correlación, según S&P, entre los precios a seis meses en los precios del crudo y la inflación en la Eurozona. El crudo repuntó un 33% de marzo a agosto de 2007, lo que debería empujar la inflación por encima del 2% en el último trimestre de 2007.

Así, la caída del mercado inmobiliario y las incertidumbres sobre la inversión corporativa deberían llevar a los bancos centrales a ser extremadamente cautos en sus próximos meses. Y la fortaleza del euro y la libra servirán de escudo contra la inflación importada, aunque también penalizarán a los exportadores europeos.

De esta manera, nuestras previsiones son que el Banco de Inglaterra mantendrá tipos en el 5,75% hasta el primer trimestre de 2008 y empezar a recortarlos después si la economía se ralentiza. Los tipos en Europa deberían mantenerse el resto del año aunque las previsiones de recortes de tipos en la primera parte de 2008 parecen remotas.

CONCLUSIÓN

Por lo tanto, el nuevo entorno financiero y la ralentización de la economía estadounidense deberían tener efectos moderados en las economías europeas. En la Eurozona, el crecimiento tocaría techo en el 2,5% este año y caería hasta el 2,2% en 2008, según la agencia.

Sin embargo, añade, estas revisiones esconden brechas más amplias en la evolución económica entre los países a los que la actual situación va a penalizar más (España, Francia e Italia) y los afectados por un mercado inmobiliario más débil y que se benefician de mayores previsiones de inversiones corporativas (Alemania, Austria y los Países Bajos).

via: finanzas.com

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