Finanzas

La caída de Gamesa

gamesa-in-india

Los anuncios sobre la desaparición de las ayudas a las generadora de energías verdes y la incertidumbre económica golpean a una de las empresas que, al menos hace una década, era modelo de cotización y prestigio en la Bolsa española: Gamesa.

La constructora de de aerogeneradores cotiza en mínimos históricos: apenas y se abrieron sesiones esta semana, y se devalúo un 6 por ciento. Los analistas creen que no podrá mantenerse sobre el nivel de los 3,5 euros por título.

Una situación irónica si se considera que Gamesa entró a Bolsa hace once años, y que entonces ganó un 72 por ciento de su valor de apertura en su primer día. El segundo mejor debut después de Terra. Una marca digna de un curso financiero.

Pero las cosas no van bien para este gigante de la energía eólica. Le juegan en contra las intenciones de seguir reduciendo las subvenciones a las energías renovables y la relativa estabilidad del petróleo (que no despega por encima de los 90 dólares —66 euros— por barril), cuyo valor no pronóstica aumentos, ante la prolongación del estado de Crisis mundial y las previsiones de recesión a ambos lados del Atlántico.

Con una década como uno de los valores estrellas del selectivo español, el Ibex 35, la situación de Gamesa parecería desmentir laz razones del castigo que sufre de parte de los inversores: en el primer semestre de este 2011 año incrementó en  26 por ciento sus ventas y un 29 por ciento su resultado neto; su deuda financiera neta sobre Ebitda es 1,7 veces, y su cartera de pedidos que cubre el 80 por ciento de sus previsiones para todo el año.

Gamesa es una compañía que mejora sus productos, invierte en I+D… pero este 6 por ciento de pérdida de valor parece no ser la sima de una prolongada seguidilla de caídas, que lleva ya dos años, y es un reflejo del desinterés en el viento como alternativa energética.

Según algunos analistas, su valor podría caer hasta los 2 euros.