Vivienda

La banca asumió riesgos excesivos en el ladrillo

La banca asumió riesgos excesivos en el ladrillo

Según afirmaciones del subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, en el marco de un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), “Todo el proceso de reestructuración es un proceso de reconocimiento de que en ese momento se asumieron riesgos excesivos”.

Por esta razón el sector financiero ha tenido que “sanear los balances, aproximadamente en 9,5 puntos del PIB, con un aporte de capital correspondiente a 5 puntos del PIB”. “Se han producido excesos y el sistema bancario ha reconocido errores que consisten en financiar una actividad que la nación había decidido desarrollar”, según Aríztegui.

El subgobernador del Banco de España criticó que se hablara de culpabilidad de la banca respecto al desempleo al alimentar la burbuja inmobiliaria ya que considera que se trata de entrar en discusiones estériles que desvían la atención y no se centran en el problema de base.

Según sus palabras no podemos hablar de culpabilidad aunque “obviamente, en la medida en que el sistema bancario financió la expansión de una intensa actividad de promoción en España, quizás cometió algún exceso”.

  • Estrella

    Vaya ahora se dan cuenta?
    Está claro que siempre a toro pasado es más fácil de hacer este tipo de declaraciones.
    Vaya panda de chorizos, entre todos la mataron y ella sola se murió!!!

  • María del Carmen

    La banca asumió riesgos excesivos en todo. A un peón albañil sin formación y con 50 años le concedían una hipoteca al 100% y 30 ó 35 años, y de paso le endosaban un seguro y créditos para todo, hasta para comprar un coche ya de paso aunque no tuviera carnet. Luego viene la crisis, el paro, y como el piso lo tasaron por encima de su valor real se encuentran con el marrón. Como con deshauciar no basta, exprimen hasta la última gota de sangre al hipotecado y a quienes le avalaron, por lo general su familia. O de lo contrario no les sale las cuentas.