Economía

Hasta el juego sufre la crisis

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La acuciante crisis que no deja títere con cabeza y que está afectando a millones de personas a lo largo y ancho de la esfera terrestre ataca a todos los sectores. No hay mercado en el mundo que no se haya visto, aunque sea un poco, sangrado por las deficiencias económicas que, en algunos casos, llevan incluso al suicidio a algunas personas que prefieren quitarse la vida antes de perder su casa.
El juego es uno de los sectores que, históricamente, mejor ha funcionado. Un mercado que, a pesar de las muchas crisis económicas que se han vivido a lo largo de la historia, siempre ha sabido sobreponerse y ha levantado cabeza cuando otros veían como el suelo se encontraba cada vez más cerca.
En esta crisis actual, hasta el juego se está viendo atacado y está notando, de manera directa, los efectos de las afiladas garras del retroceso y la crisis financiera. Podíamos decir que es, quizás, la versión online del juego, es decir, los cada vez más abundantes casinos online y páginas webs de poker, blackjack y juegos de cartas y azar en general las que están soportando con más entereza e, incluso, con aumentos en sus beneficios, las continuas acometidas de la crisis.
Sin embargo, los casinos físicos sí que están viéndose afectados, son muchos los macrocomplejos de ocio que están perdiendo dinero en los últimos años y que no tienen muy claro qué inventar, para superar esta época de penurias financieras que, en algunos momentos, parece no tener fin.
Ya en el año 2007, estas salas comenzaron a perder algo de dinero, en concreto, los situados en la geografía española empezaron a vivir una de las peores situaciones económicas, si no la peor, de toda la historia. El problema es que, cinco años después, los bingos continúan sufriendo la crisis. Todo empezó en el 2007 y, desde ese momento, solo ha ido hacia abajo.
Un buen ejemplo son las cifras que hizo públicas hace algo menos de dos meses un diario digital canario. En concreto, explicaba que de los 20.413 millones de euros que los casinos de Tenerife lograron de beneficios en el ejercicio del 2007 se pasó a los 11.248 millones de euros en el 2011, es decir, un 44,9% menos.