Finanzas

Evita los minicréditos

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En estos momentos en los que el empleo escasea, y las actividades productivas y los proyectos personales se ven interrumpidos por la falta de financiamiento, puede ser una tentación recurrir a la idea de los minicréditos, algo que nosotros desaconsejamos enérgicamente.

La trampa de los micréditos

¿Qué es lo que tienen de malo los micréditos? Se trata de productos de financiamiento que son engañosos desde su diseño, si bien perfectamente legales en su proceder. Por una parte, nos ofrecen pequeñas cantidades con la idea de que resolvamos problemas de manera inmediata, y nos los ceden con muy pocos requisito y garantías. Esto hace que el cliente se crea que será fácil devolverlos, y que recibe un servicio invaluable.

Sin embargo, se trata de créditos que recargan hasta en un 45% su devolución. Un interés muy alto que nos lleva a aconsejas evitarlos.

100 y 500 euros que salen muy caros

Los microcréditos se piden sobre montos que van de los 100 a los 500 euros, en modalidades de devolución que apenas rebasan el mes de devolución. Uno de sus problemas es su alto interés; el otro, es que no son operados por bancos, sino por empresas privada ssin la supervisión del Banco de España.

Las pequeñas cantidades que se pidieron pueden  crecer desmedidamente por los altos intereses y las comisiones y gastos de gestión. Si se cae en impagos, la deuda se eleva a niveles embargatorios, que puede poner en riesgo el patrimonio del cliente.

De modo que sólo hay que recurrir a ellos si se tiene una urgencia vital, y no hay formas convencionales de hacerse de ese préstamo.