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El escándalo de la carne podrida

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Habría que echar la vista atrás para recordar aquellas leyendas urbanas entorno a carnes de misteriosa procedencia en hamburguesas de restaurantes de comida rápida, de esas que contaban los detractores del fastfood y que tenían un origen bastante incierto…

Las cadenas de restauración rápida han ganado mucho en popularidad y prestigio desde entonces: estrictos controles de calidad y llamativas promociones han incentivado la mejora de la imagen de las marcas, hasta ahora.

El escándalo de la carne podrida

Hace unos días se conocía la noticia de que una de las principales suministradoras de carne a las grandes cadenas de restauración de los Estados Unidos habían vendido carne en mal estado y podrida a sus empresas clientes, entre ellas McDonalds, Pizza Hut o KFC. La noticia se confirmaba con la detención de varios de los directivos de la alimentaria Husi, con sede en Shangai.

La policía china ha informado de que Husi podría haber modificado la fecha de caducidad de varios lotes de carne que estarían en mal estado y, en algunos casos, presentarían claras evidencias de estas podridos, esta venta no cumpliría con los estándares alimentarios de las regulaciones chinas.

Algunas de las partidas de carne podrían haber llegado a los consumidores finales de USA, aunque las empresas de comida rápida se han dado prisa en retirar del mercado productos elaborados con carnes procedentes de China y Japón.

Malas prácticas

Ahora se conoce que la “carne podrida” ha sido solo la forma de destapar las muchas malas prácticas que, presuntamente, realizaba Husi con la carne que vendía a las cadenas rápidas, varios emails y pruebas que se estudian en la actualidad apuntan a que la empresa de alimentación “invitaba” a sus trabajadores a modificar fechas de caducidad de forma sistemática, o mezclaban carne en mal estado con otra “normal” para disimular el aspecto y darle salida.

De momento, las compañías afectadas han retirado los productos que podrían contener trazas de carne de procedencia china o japonesa, pero, teniendo en cuenta que una parte importante de los clientes target del fastfood son niños y adolescentes, se prevé que este no sea un buen verano para la comida rápida.

¿Reduciréis vuestras visitas a los restaurantes de comida rápida este verano?