Guías prácticas

Cómo elegir el mejor seguro de vida: guía práctica

seguro de vida

Hablar de seguros de vida no es un tema que salga en una conversación habitual, o uno de esos temas fríos e impersonales de los llamados “conversaciones de ascensor”, y el motivo está bastante claro, un seguro es algo serio y que se debe valorar teniendo en cuenta los muchos aspectos que encierra un seguro de este tipo.

Cuando son varias personas las que dependen del propio sueldo, de la enfermedad o de las bajas, elegir el seguro de vida más adecuado se convierte en una decisión que no se puede tomar a la ligera.

Aspectos a tener en cuenta antes de solicitar un seguro de vida 

La mayor parte de las fuentes en las que obtener información sobre seguros son comerciales y, por lo tanto, se basan en la premisa de que siempre se necesita una póliza. Hablar con un asesor legal y fiscal suele ser de gran utilidad, ya que estos profesionales pueden orientar sobre si es realmente necesario contratar un seguro de este tipo, o sobre cuáles son las coberturas que se necesitan.

Cuando el asesor aconseja contar con un seguro de vida, llega el momento de echar cuentas y de conocer qué coberturas son las que realmente se pueden necesitar. La opinión de amigos y familiares puede ser de gran ayuda para orientarse, aunque el mejor resultado se obtendrá de comparar los consejos de quienes se tiene cerca con el asesoramiento de un profesional.

 Contar con las máximas coberturas puede ser muy tentador, es cierto, pero en muchos casos, ello conlleva un desembolso económico importante y no tan rentable en el tiempo, sostenible o tan práctico como se consideró al inicio. Comenzar con un seguro básico e ir adaptándolo a las necesidades y exigencias que vayan surgiendo con los años puede ser una buena forma de conseguir el mejor seguro de vida personalizado.

La salud es un bien precioso, por ello, pensado en un seguro, valorar la propia salud de un modo objetivo y adaptar el seguro a esta realidad es muy útil. Para los casos en los que existe una buena salud, porque se es joven, porque se cuenta con una genética “generosa”… un seguro de entierro puede ser lo más adecuado para comenzar. Si la salud es más delicada o existen antecedentes de negativas, el seguro de vida ideal debería ser más completo.

Aunque no es un requisito de todas las compañías aseguradoras, para la aceptación de la póliza muchas empresas realizan un examen inicial en el que se hacen preguntas directas sobre antecedentes de enfermedades familiares o enfermedades sufridas. En este caso, lo mejor es responder con la verdad, al fin y al cabo, en salud, todo se acaba sabiendo y adecuar las respuestas a la realidad es la mejor forma de conseguir el seguro de vida perfecto.

Para quienes gozan de buena salud en general, las compañías ofrecen seguros personalizados, que se adaptan a las necesidades personales de cada asegurado, así, por ejemplo, existen seguros especiales para mujeres, para niños, seguros dentales…

Una elección importante

Un seguro de vida es una inversión en tranquilidad y calidad de vida, por ello, valorar los aspectos anteriores y ser sincero con uno mismo y con los asesores será la mejor fórmula para conseguir esa tranquilidad que el seguro de vida proporciona, ahora y, y en el caso de que contar con un seguro se haga necesario.