Economía

El tabaco es un bien eludible en tiempos de crisis

tabaco

¿De dónde se suben impuestos cuando la economía no pasa por un buen momento? Tabaco y alcohol son dos bazas “ganadoras” para aumentar los ingresos del Estado en un producto que no se deja de consumir, o al menos lo era en los años de bonanza.

En los cinco últimos años el tabaco ha dejado de ser un bien necesario para muchos nacionales, de hecho, en 2014 se han vendido casi la mitad de cigarrillos que en 2009.

Menos tabaco legal

Según los datos sobre número de cigarrillos vendidos, en los últimos 12 meses, las unidades dispensadas en Estancos, bares y otros establecimientos habilitados para la venta de tabaco fue de 47,5 millones de cigarrillos, frente a los más de 90 millones de hace cinco años.

El poder adquisitivo mermado de los ciudadanos españoles y el aumento de los impuestos sobre el tabaco estarían detrás del descenso, así como del hecho de que los fumadores opten por marcas más económicas a la hora de comprar cigarrillos por la vía legal. El tabaco de liar o el tabaco de pipa se han convertido también en buenas alternativas para quien quiere fumar, pero más barato.

Contrabando y cigarrillos electrónicos

Pero, no solo hay que pensar en buenos motivos detrás de este descenso en las ventas en tabaco, dos preocupaciones existen en este sector esencial para las arcas del Estado, por un lado los cigarrillos electrónicos se han convertido en una alternativa atractiva y que pisa fuerte tanto para quienes quieren dejar de fumar como para quienes quieren hacerlo ahorrando.

Por otro, y más alarmante, el crecimiento de contrabando desde países en los que las tasas con las que está gravado este producto son mucho menores, Gibraltar y Andorra son los dos principales orígenes de este tipo de producto.