Vivienda

El pocero bueno (I)

Hay fenómenos que son un poco complicados de analizar. Si intentamos mirarlos desde afuera, algunas veces las cosas que nos parecen normales, pueden no serlo tanto. Si tuviéramos que explicarle a un extranjero de qué se trata el fenómeno del pocero bueno, las cosas nos parecerían especialmente extrañas.

Hace unos días sucedió algo muy especial en nuestro país. Cientos de personas, más bien miles, han acampado durante una semana para poder conseguir un lugar en la compra de un piso, aún no construido. Este hecho en sí mismo debe llamarnos la atención. En plena crisis inmobiliaria, tal vez de las más grandes de las últimas épocas, donde vender un piso es una verdadera odisea, esto es un logro muy impresionante.

Claro, la ubicación de esos pisos era muy buena. Pues en realidad nadie lo sabe. Las tierras para esos pisos aun no fueron adquiridas. En realidad, no sólo es así, de hecho no se sabe dónde estarán. O en la zona sur de Madrid…, o al norte de Toledo. Concepto algo amplio.

Tal vez los planos sean excelentes. Pues… en realidad, no hay planos. Los pisos no existen ni en categoría dibujo, aún. Serían pisos de hasta 90 metros, con un mínimo de 60. Los postulantes deben ser personas jóvenes, de hasta 35 años, por lo que podemos decir que las dimensiones son correctas.

Claro, entonces quizá la inscripción como potencial comprador de esos pisos es gratis. Pues tampoco, cada uno de los postulantes ha abonado 120 euros no retornables ni acreditables como pago de nada más que por concepto de la postulación. Esta suma, como se dice “ a fondo perdido”, sería para la financiación de una cooperativa que aún no existe, tampoco.

En un post siguiente seguiremos analizando las particularidades de este fenómeno.

Imagen: 20minutos.es

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