Empresas

El Jefe, ese gran desconocido

Todos los días, en la oficina, sentirás un peso sobre tus hombros: ese peso que no te deja respirar ni moverte libremente, es lo que se conoce dentro del organigrama como Jefe, Superior o, más atinadamente, como “el tipo que firma tu cheque“.

Los Jefes rara vez nos permiten acercarnos a ellos. Creemos que lo hacen para mostrar superioridad cerrando cualquier vía de conocimiento, pero en a mayoría de los casos lo hacen porque, lisa y llanamente, no quieren que descubramos su secreto: que no entienden gracias a qué o a quién están en donde están, en esa peligrosa zona de la cadena alimenticia empresarial llamada “mandos medios”.

Si nos atenemos a lo dicho por las leyes de Murphy, el Jefe es un empleado colocado en un sitio donde su nivel de incompetencia no provocará daños, aunque muchos de ellos logran desmentir esa máxima con mucha frecuencia.

Así que, es tiempo de que lo sepas, tu jefe es un desconocido para ti, pero tú no lo eres para él: sabe perfectamente tu nombre y lo usará para llevar a cabo la operativa principal de los momentos de crisis:

“Culpa a otro de tus errores”.

Foto | Vaya Tele

  • Luis Antonio Sanchez

    En un estudio hecho por Marcus Buckingham nos menciona que el 70% de los empleados que renuncian a sus puestos de trabajo, lo hace por tener problemas con su jefe. Lamentablemente cuando solicitamos un empleo no conocemos ciertas características de nuestros futuros jefes como son: los valores y prioridades, su forma de trabajar y delegar, su predisposición a formar o no a sus colaboradores, su estado de humor predominante.

    Sin embargo, siempre tenemos ciertas expectativas hacia nuestros jefes o futuros líderes, las cuales algunas de ellas serian las siguientes:

    • Tener un estilo de liderazgo.
    • Preocuparse por la formación y el desarrollo de su equipo.
    • Delegar responsabilidades al equipo, para superar grandes desafíos.
    • Que tenga carisma, buen comunicador, innovador, visionario, etc.
    • Tener un amplio conocimiento de la empresa, así como del sector en el que se opera.
    • Saber controlar el stress para con él y su equipo.

    Estas características las podemos ir verificando, conforme valla pasando el tiempo en nuestro lugar de trabajo y conozcamos las características de nuestro jefe. Si como resultado tienes a un líder felicidades ya que tendrás la oportunidad de crecer y tener una vida profesional plena. En el caso contrario tendrás una vida de constante frustración y conflictos constantes con tu jefe, cuando quieras sobresalir.

    Por otro lado, si alguna vez, nosotros llegamos a tener un puestos en el que tengamos a nuestro cargo a un grupo de personas, no debemos de olvidar las expectativas que teníamos para nuestros líderes, ya que éstas, tendrán que ser parte de nosotros, más las expectativas de nuestro equipo, para que nosotros las apliquemos.