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El calendario que se autodestruye

La oficina, si hemos de ser sinceros, es algo que ocurre entre un fin de semana y el siguiente, y la jornada es el paréntesis entre un día de cobro y el siguiente. La felicidad está hecha de un tiempo que no está en el calendario laboral.  Un no-tiempo, si me permiten ponerlo de esa manera.

Bien pensado, lo mejor para medir los días en la oficina sería un calendario que se llevase los días consigo.

Pues eso ya está resuelto: la casa de diseño Shiyuan de Inglaterra nos trae su Fading-calendar, un calendario que, como su nombre indica, se disuelve con el día. Gracias a un tipo de tinta fotosensible, cada hoja del calendario queda en blanco al final de cada día.

La idea de Shiyuan es crear objetos útiles que, al mismo tiempo de poseer un fin práctico, influyan en los sentimientos. Y que mejor influencia sobre nuestro sentir que una hoja de calendario que se lleva un mal día. O que una fecha que termina en una página en blanco, que nos permite empezar desde cero al día siguiente.

Fuente | Microsiervos
Sitio | Shyuan