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Diferencias entre los fenómenos de “okupación” urbana y rural

El problema de los okupas en las zonas urbanas es un fenómeno que lleva varios años de instalado en nuestro país, y que ha generado un número importante de problemas y muchas veces pocas soluciones. Sin embargo, existe el mismo fenómeno en zonas rurales, pero con una problemática muy diferente, y un impacto no tan negativo, aparentemente.

En general, y destaco mucho que hablamos del caso general, los okupas usurpan todo tipo de viviendas en las ciudades. Grupos muy numerosos, con unas características sociales muy especiales, impactan en forma muy negativa en su entorno. En casi ningún sitio son bienvenidos. Por prejuicios o por motivos válidos, la integración a la comunidad es entre mala y muy mala.

Muchas veces sucede que usurpan un bien que está en buenas condiciones, aunque deshabitado. En un período muy breve de tiempo, y por una cuestión socio cultural, el deterioro del mismo, es muy marcado. Familias muy numerosas viviendo en muy poco espacio, falta de servicios elementales, hacen que las condiciones higiénicas sean muy deficitarias. A todo eso le sumamos que en muchos de estos casos, las personas están por fuera del circuito laboral, y el índice delictivo es más elevado que en la población general.

Sin embargo, existen marcadas diferencias con la okupación rural. Remarcamos nuevamente que hablamos del caso general. En nuestro país existen numerosos pueblos abandonados, por uno u otro motivo. Este suele ser el objetivo. Las viviendas están en malas o muy malas condiciones, y los okupas las rehabilitan en la medida de sus posibilidades.

Las diferencias culturales con el grupo urbano son notorias. En estos casos suele haber una ideología fuerte, con personas que intentan una organización social comunitaria, donde todo se comparte; y un especial cuidado por el medio ambiente. El nivel educativo es entre bueno y muy bueno, y suelen ser jóvenes. Buscan un estilo de vida natural. Estas comunidades son más o menos exitosas.

Es importante entonces diferenciar ambos fenómenos, si bien hay que destacar que son igualmente ilegales.

Imagen: flickr.com