Economía

Denuncias por las trabas para reducir la potencia contratada

consumo eléctrico

El Colegio Profesional de Administradores de Fincas en Madrid ha acusado ante las autoridades por las dificultades que las comunidades de propietarios están teniendo para ajustar la potencia contratada de la luz y así reducir el “irracional” aumento en el precio por Kwh que entró en vigor en agosto de 2013.

Esta situación, calificada de “absoluta desprotección”, tiene la consecuencia que el consumidor final se ve obligado a contratar una potencia que no precisa y por lo tanto no pueda adaptarse a los tramos ofertados por las compañías eléctricas.

“El usuario que quiere reducir la potencia contratada para así disminuir el coste fijo que por este concepto se paga a las empresas eléctricas, se está encontrando con trabas administrativas y económicas, en muchos casos insalvables”, asegura Ángel Ignacio Mateo, secretario del CAFMadrid. Hay trabas administrativas y económicas insalvables.

Según el Colegio, estas peticiones de reducción de potencia, aunque son inicialmente aceptadas, requieren posteriormente la presentación del Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) o Boletín de Instalación Eléctrica, para poder ajustar la potencia a lo que se indique en el mismo.

“Podemos entender que esta medida pueda ser exigida cuando se pide un aumento de potencia, pero para una reducción no tiene sentido; lo que nos obliga a pensar que son exigencias de las empresas eléctricas para proteger su negocio y mantener su cuenta de resultados”, apunta Mateo.

Se denuncia también que las eléctricas igualmente no están dando validez a las Actas de Inspección Favorable para poder reducir la potencia. Estos documentos son emitidos por Organismos de Control que inspeccionan las instalaciones eléctricas de baja tensión de los edificios con más de 25 suministros.

“Esta situación no puede perdurar más, por lo que solicitamos que para la reducción de la potencia contratada no se solicite el CIE o Boletín, así como la existencia de tramos de contratación a los que el consumidor final, individual o colectivo, pueda adaptar su necesidad energética real”, demanda el secretario del CAF Madrid.

Sin que se adopte estas dos medidas, “seguiremos en un mercado cautivo, falto de competencia y bajo el control de las distribuidoras que se reparten el negocio eléctrico español, concluye el CAFMadrid.

El sector asegura que el reglamento de baja tensión del 2002 establece los tramos de potencia que impide que se puedan adaptar al consumidor. Por otra parte, afirman que el Boletín de Instalación Eléctrica establece la exigencia de este documento para todas las instalaciones de más de 20 años cuando se vaya a realizar “cualquier tipo cambio”. Aseguran que la petición de este documento es “solo por seguridad” y para poder verificar que la instalación cumple con todos los requisitos vigentes.