Vivienda

Cuidado con el alquiler de verano

Depositphotos_2252702_mTodos los veranos ocurre lo mismo, los timos en los alquileres de verano se multiplican. Este fenómeno se hace cada vez más notorio por más motivos. La crisis aumenta el número de delitos  y por otra parte ocurre que los alquileres de verano son cada vez más cortos, por lo que en lugar de hacer uno o dos contratos por verano por piso, ahora se hacen hasta ocho. Eso simplemente aumenta las chances de tener problemas para ambas partes.

Desde el punto de vista del inquilino es clave tomar algunas precauciones. Tener alguna referencia sobre el piso o casa, como por ejemplo con vecinos o anteriores arrendatarios que conocemos en persona. Nunca hay que dar una seña a alguien que hemos contactado por Internet y que nos promete enviar la llave luego del depósito.

Cuando el precio es demasiado bajo, hay que desconfiar y verificar cada paso. Si quien alquila es el supuesto propietario, debemos pedirle que nos envíe una copia de su DNI  y sobretodo el IBI o algún recibo a su nombre. De esta forma confirmamos que es el propietario y no una persona cualquiera.

Si estamos arrendando con un intermediario, puede ser una inmobiliaria o un particular. En el primer caso hay que confirmar los datos de la misma. En el segundo caso es importante pedirle los datos del propietario, para que nos confirme que el intermediario se encuentra autorizado.

En todos los casos hay que hacer un contrato por escrito, con algunos puntos muy claros. En especial hay que dejar constancia de los datos del arrendatario, con DNI, fecha de inicio y cierre  y estado del piso, con dirección del mismo, obviamente