Finanzas

Cuándo pedir un crédito rápido

Rapid lending.

Ante la sequía crediticia que vive España (y que no tiene pinta de mejorar tras el resultado de las elecciones), la necesidad de financiamiento atenaza a muchas empresas y particulares, y se hace necesario recurrir a alternativas al sistema bancario para poder seguir con la vida productiva y los proyectos personales. Una de estas alternativas son las financieras que ofrecen créditos rápidos. ¿Cuándo es recomendable recurrir a este recurso?

Como enseñaría cualquier curso de economía doméstica: sólo como último recurso y en cantidades muy pequeñas. El problema con las financieras de créditos rápidos es que parecen una solución cuando en realidad puede ser problema si no se atiende a las características del dinero que ceden.

Es dinero caro. La principal bondad de estos créditos es que parece que no piden tantas garantías y avales como los bancos (nómina, aval, vivienda o bien como garantía…), y ese puede ser el gancho para mucho morosos de la banca que ven una salida fácil. Sin embargo, lo que los créditos rápidos no contemplan como requisitos se lo cobran en intereses, que son altos, diarios, y pueden duplicar el monto de una deuda en un mes.

Sólo cantidades mínimas. La única razón para usar un crédito rápido es si es urgente cubrir un descubierto por una cantidad muy puntual y si será posible cumplir con el pago en un periodo breve (no mayor a un mes). Sobre una cantidad de 300 euros se corre un riesgo muy grande: hay casos en los que se pidieron algunos cientos de euros con  inmuebles o coches como garantías, y que fueron perdidos por sus dueños ante su incapacidad para pagar los altos intereses sumados.

  • Joan

    En credigan, una empresa de Gandia, ofrecemos soluciones financieras y somos expertos en reunificación de deudas.