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¿Estamos a las puertas de un corralito?

Estamos a las puertas de un corralito

Ante la posible salida de Grecia de la zona común, y el regreso al drama, su moneda antes de la adopción del Euro, se han señalado varios escenarios posibles. Uno de ellos es que la nación helena deberá establecer mecanismos para evitar la salida de divisas ante la posible devaluación dictada por la simple sobreoferta de su divisa. El mecanismo más habitual ya lo vimos en Argentino en el 2001: el corralito.

El corralito es la limitación de los egresos de las cuentas bancarias, para que los clientes asustados por la pérdida de valor de su dinero no lo extraigan para convertirlo a divisas más rentables, como el dólar. Es, sin duda, alguna un escenario de pesadilla: ¿Se imagina usted obligado a depender de retiros por unos cuantos cientos de euros al día mientras su dinero se desvaloriza en las arcas del banco? Pues téngalo bien en mente.

Pues según Paul Krugman, Nobel de Economía en 2008, la salida de Grecia de la eurozona, a más tardar en junio, provocaría una reacción en cadena que podría llevar al establecimiento de corralitos financieros en las economías más débiles de la eurozona: Italia y España.

Krugman cree que la salida de Grecia va a provocar “grandes retiradas de fondos de los bancos españoles e italianos”, y la única manera de controlarlos será “imponer controles a las transferencias de depósitos”, o corralitos financieros. Para este economista pop, este sería el inicio del fin del euro.

Estas previsiones provienen de un artículo firmado por Krugman en The New York Times: “El ocaso del euro”. Para el Premio Nobel, la reacción de pánico llevará a los ahorradores italianos y españoles a intentar colocar su dinero en bancos alemanes, los que desataría el flujo de retiros, y la imposición del corralito.