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Cómo controlar a tu jefe: El Maníaco

angry man

Uno de esos puntos que no se tienen en cuenta en los cursos empresariales: ¿Cómo manejar en tu beneficio la influencia que tu jefe tiene sobre ti?

El punto esencial con el jefe/a es no asumir que hay un jefe, sino una serie de jefes y jefas: cada uno tiene su talante, su carácter, sus debilidades y aciertos. Por tanto, hay que cultivar tu relación con él, sin zalamerías de por medio y en vía del mejor resultado: que te permita desarrollarte en tu puesto de tarbajo.

Primer tipo de jefe: El Maníaco.

Está poseído (esa es la palabra) por una visión clara de lo que está bien y de lo que está mal. Es brillante, pero su carácter puede cambiar por indicios y síntomas que solo ve él. Es, para decirlo pronto, un sociópata.

Cómo trabajar con él: Trabaja en silencio. Haz lo que debes, y agacha la cabeza. No busques contacto que no sea por razones obligadas y mucho menos en eventos sociales. Es un cruzado, y para él sólo eres una pequeña parte de un gran engranaje. Deja que tu trabajo hable por ti.

Precauciones: Evita llamar su atención, pues su primera impresión es que pierdes el tiempo, le haces perder su tiempo o directamente sobras. Es una persona con hambre de solucionar problemas, y si no los tiene enfrente, los inventa. Por tanto, evita actuar en su contra. No habrás dado un paso cuando él ya lo sepa.