Vivienda

Consideraciones previas a pedir una hipoteca

En un momento como el actual, para la mayoría de los españoles, “hipoteca” es una mala palabra. Existe casi una obsesión con este tema. Sin embargo, no sólo no es así, sino que en una coyuntura como ésta, donde las posibilidades de hacer una excelente inversión son tantas, una hipoteca es nuestra mejor herramienta.

No cualquier hipoteca, ni para cualquier situación individual, por supuesto.

En cuanto a la hipoteca en sí misma, siempre se aconseja averiguar en forma muy exhaustiva al menos en tres bancos. Tasas, condiciones, todo lo que este tipo de transacción implica. Algo que es muy importante: cuando hacemos una inversión, tenemos que prever un mecanismo de salida. El plan de contingencia es básico. Siempre negociar con mucha claridad, por ejemplo, las cancelaciones anticipadas.

En cuanto a la situación personal, tenemos que ser realistas y sumamente objetivos. No es lo mismo si tenemos familia e hijos muy pequeños, con los gastos que esto implica; que si nuestros hijos están próximos a independizarse y ya tienen ingresos propios. Si estamos empezando nuestra vida independiente y no planificamos tener hijos en los siguientes 6 o 7 años es una cosa, y si tenemos personas a nuestro cargo, otra.

En cuanto a nuestra situación profesional-laboral, también tenemos que hacer un análisis muy objetivo. Es un mundo muy cambiante donde nada es seguro y fijo para siempre. Sin embargo, si nuestra profesión tiene una tasa de empleo interesante, tenemos una base bastante buena sobre la cual planificar. No ocurre lo mismo en todas las profesiones o trabajos. Seamos claros en esto.

Una vez que tomamos en cuenta todo lo anterior, debemos pensar en cuál es el monto que podemos pedir. Existen muchas tablas que nos permiten calcular con rapidez qué cuota mensual deberíamos abonar. Normalmente los bancos no conceden préstamos cuya cuota supere el 40% de los ingresos. Pero no es lo mismo si nuestros ingresos son de 1400 euros, (por lo tanto podríamos teóricamente pagar una cuota de 560 euros pero nos quedamos con un remanente bajo), que si los ingresos son de 5000 euros (y por lo tanto nos queda un remanente de 3000 euros para vivir, asumiendo una cuota de 2000 euros).

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