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Compre ahora y espere

Uno de los “mantras” más repetidos en el mundo de las inversiones es: compre cuando está bajando y venda cuando está subiendo. Verdad totalmente obvia. Así como es igualmente tan obvio el hecho de que estamos en un mercado que vive una baja muy pronunciada, aunque no está claro cual será el punto mas bajo.

Tal vez lo más importante es comprender que no es muy probable que podamos prever cual será ese momento, por lo tanto, si bien puede ser que la baja continúe, con una mirada algo más alejada, lo que sí podemos decir que en un momento comenzará a subir. Capturar el momento más bajo no es el objetivo, ya que es posible que por intentar maximizar nuestra ganancia, dejemos pasar buenos negocios. Miremos la tendencia, no el momento puntual.

Si analizamos el problema dentro de un contexto histórico y global, vemos que los mercados tienden a ser más dramáticos en sus movimientos, lo que incluye las recuperaciones. Piensa en la crisis de la bolsa en Estados Unidos en el año 29. La recuperación fue increíblemente lenta. En las últimas dos décadas, los mercados mundiales han estado llenos de “lunes negro”, “martes negro”, etc. Sin embargo no podemos recordar exactamente cuáles fueron, ya que así como ocurrieron, se solucionaron. Claro que no se puede decir lo mismo de algunas empresas en particular. Pero si lo que estamos analizando es el mercado inmobiliario, veremos que siempre han ocurrido estos ciclos y la tendencia fue siempre la misma.

Si en este momento tienes ahorros, y no sabes en qué invertir, aconsejo fuertemente considerar la compra de bienes inmobiliarios. Si no tienes dinero en efectivo, pero tienes que solucionar tu problema de vivienda, o tienes una pequeña cantidad para invertir, es el momento de contraer una hipoteca. Seguro harás un buen negocio, aunque ahora sea un sacrificio.

Considera algunas opciones más. Si tienes un hijo que ya tiene edad suficiente para vivir solo, pero sus ingresos no le alcanzan para un alquiler, asóciate con él. Pedir una hipoteca y pagar un porcentaje cada uno, soluciona a la vez su problema de vivienda y ambos harán un buen negocio. Por supuesto que las cosas deben quedar detalladamente claras antes de cerrar el negocio, definiendo porcentajes, plazos y planes de contingencia frente a imprevistos. Un buen notario es imprescindible.

Imagen: flickr.com