EconomíaEmpleo

Cómo optimizar el trabajo, según Smith

En alguna otra ocasión hemos visto un poco sobre las ideas del gran economista escocés Adam Smith. En esta ocasión veremos puntualmente cómo es que su punto de vista fue totalmente contrastante a las teorías económicas del momento, con respecto a la optimización del trabajo.

Los economistas anteriores a Smith consideraban que la riqueza de una nación estaba expresada por los metales preciosos que se hubieran acumulado. En las primeras líneas de la introducción a su libro “Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”, él rompe con esa línea de pensamiento.

De esta manera, Adam Smith ataca el criterio mercantilista de considerar la tenencia de oro y plata como fundamento de la riqueza nacional, así como la creencia de que las restricciones a la importación constituían la mejor manera de hacerse de esos metales.

Para él, cualesquiera que fueran el suelo, el clima o la extensión del territorio de una nación, la abundancia o la escasez de su abastecimiento anual dependerían primero de la aptitud, destreza y sensatez con que generalmente se ejercita el trabajo, y luego de la proporción entre el número de empleados en una labor útil y aquellos que no lo están.

Como estaba convencido de que en la especialización del trabajo estaba la manera de aumentar la eficiencia, abogó por la libertad en los intercambios internacionales.

Su razonamiento era que, como con la división de trabajo se logra una mayor productividad, cuanto más amplio fuera el mercado mayores serían las oportunidades de especialización. De ahí su oposición a las restricciones al intercambio internacional.

Imagen: Who2