Economía

Cómo convertir el oro en efectivo (II)

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El inversor debe evitar la compra de joyería, pues el mercado que se encarga de este tipo de piezas está saturado, y los grandes compradores mueven los precios a su antojo, con base en la enorme cantidad de dueños que, orillados por la crisis, quieren convertir sus joyas en líquido.

Además, el precio final de una pieza (en la mejor de las situaciones) no se define por las dimensiones de la joya, sino por el porcentaje de oro que contiene (sus quilates). El comprador, por otra parte, debe absorber los gastos de almacenaje, publicidad y honorarios de los intermediarios en la venta. Una cadena de costos extras que inflan el costo de la pieza y reducen el beneficio que el vendedor recibe.

Sorprendentemente, el consejo de los expertos para vender y comprar oro es que las transacciones se realicen en las tradicionales casas de empeño o con joyeros minoristas.

Estos locales constituyen un circuito de compra-venta en donde los cargos por representación y almacenaje son nulos, y donde se pueden solicitar avaluos sin compromiso, hasta encontrar el precio que mejor se ajuste a las expectativas del comprador o del vendedor.