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Cómo combatir la morosidad empresarial (II)

Los afectados denuncian intimidaciones por el impago de hipotecas

Revisiones periódicas
Es vital establecer como una sana costumbre hacer revisiones periódicas de la solvencia de los clientes con líneas de crédito. No es ninguna garantía de que no se vuelvan insolventes de un momento a otro, pero es una pequeña seguridad más.

Bonos por pago
Hay que diferenciar el crédito de los clientes: a mayor tiempo como cliente y mejor historial en pagos, mayores plazos de devolución. Los clientes nuevos siempre deben observar el mínimo plazo posible. Cualquier demora, ocasionará la pérdida del bono.

Rapidez en la respuesta
Ante los vencimientos en los cobros, se recomienda un espacio de dos semanas para dar nuevos plazos de pago. En primer lugar, una carta recordatorio de la obligación vencida, y dos más con dos semanas entre cada una de ellas. Entonces, debe recurrirse a especialista para que recuperen el capital. Siempre, sin embargo, debe prevalecer la política del “pago amigable”.

Penalizaciones
Cualquier demora en el pago, debe provocar intereses, penalizaciones y la cobertura costos por demora y administrativas por el cobro de las facturas.

Solvencia
Todas estas estrategias tiene un espíritu común: que la empresa conceda crédito sólo a los más solventes.

 

Fuente | Burbuja