Vivienda

Cómo actuar cuando no se puede pagar la hipoteca

En un post anterior veíamos la cronología de los hechos que se desencadenan desde que se suspende el pago de la cuota, hasta llegar a la subasta. El punto más importante que hay que saber, es que muchas veces el problema no termina ahí. El banco pretende cobrar la totalidad de la deuda, y puede ocurrir que no se cubra con la subasta. En caso de cubrirse y quedar un saldo (poco probable) éste va para el propietario. Claro que acaba de perder su vivienda.

Si no se cubre la deuda con la subasta, el banco puede (y lo hará) tomar otras medidas. De hecho es la justicia quien lo hará. Si no se cubre el monto total adeudado, se pueden embargar los demás bienes del deudor hasta saldar. Si no los tiene, se puede embargar un porcentaje de la nómina, hasta totalizar el monto. Como vemos, es una situación sumamente seria a la que no debemos llegar.

Otra posibilidad es que no se concrete venta en la subasta. Aquí la justicia marcará los pasos a seguir, pero la persona de todos modos pierde el bien, conservando la deuda. El impacto que todo esto tiene en la vida de una familia es indudable. Evitarlo es el objetivo.

Lo más inteligente es ir directamente al banco y plantear una refinanciación. Eso, en general, aumenta la deuda en un cierto porcentaje, pero frena la cadena de hechos que vimos anteriormente. En general los bancos plantean muchas formas de refinanciación, aumentando plazos, dando algún período de gracia, etc. Por supuesto que esto nos da un cierto tiempo para buscar una solución de fondo.

Fuente: idealista.com | Imagen: onlineseguros.es