Empresas

Canciones para aguardar el Fin del Mundo

Depositphotos_2492827_m

Sí, lo sabemos: tus miserables jefes te obligan a ir a trabajar cuando los infectados de la gripe porcina (mexicana, si quieres ponerte kosher) caen como moscas y… ¿Es que nadie se da cuenta de las alteraciones que ha producida el cambio climático? Y sin nombrar que hasta Michael Jackson ha muerto.

Y la Dientona se lo llevó a él, ¿qué suerte nos espera a nosotros, esforzados currantes con seguro médico limitado?. El fin del Mundo, te lo vamos a decir de una vez, es inevitable. Sí, como en Señales del Futuro. ¿Qué nos queda por hacer? Elegir el soundtrack adecuada para, por lo menos, irnos con estiloEsta es nuestra playlist para un fin del mundo disfrutable.

1. R.E.M.
“It’s The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine)”

Un manifiesto en sí misma: Es el fin del mundo como lo conocemos (y yo me siente bien). Casi una línea del ideario del Partido Popular.

2. Prince
“1999”

Si quieres irte con un corito pegadizo, este es la tuya, amén que el Artista que Anteriormente Vendía Muchos Discos nos regala con el mejor consejo para afrontar el Apocalipsis: cuando te digan que todo se acaba en el 2000, diviértete como si estuvieras en el 1999.

3. Jimi Hendrix
“Third Stone From The Sun”

Un poco de conciencia cósmica y una moraleja a tomar en cuenta: la canción narra la visuta de un poderoso alienígena que decide liquidar la tierra tras escuchar la música surf. Después de Mana, el regatón y Chikiluatres definitivamente no tenemos ninguna oportunidad.

4. The Turtles –
“Eve of Destruction”

Barry McGuire ofreció la versión definitiva de la canción de P.F. Sloan, pero Las Tortugas le imprimieron un sello de urgencia a contrapelo de los floridos sesentas. La canción definitiva para los paranoicos que saben que nunca se trata de sólo una gripe.

5. Siniestro Total
“Bailaré sobre tu tumba”

No podía falta el toque ochentero (cuando el mundo se terminó de muchas maneras), y la escuadra gallega más finamente punkie nos propone que, al momento de repartir piedad, nada como degollar a los troncos con “un disco afilado de los Rolling Stones”.