Finanzas

Cambios en la tributación de las indemnizaciones por despido de la reforma fiscal

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Todos estos días se ha hablado largo y tendido de la que se conoce como reforma fiscal. Pese a que llevábamos mucho tiempo con los anuncios, las conclusiones finales aún no están sobre la mesa ya que el gobierno debe pasar los siguientes trámites para que se convierta en ley. Pero lo más importante y algunos detalles de la letra pequeña, ya se conocen a fondo. Y precisamente algunos, como el caso de las indemnizaciones por despido que pasarían a tributar por IRPF no han sentado nada bien.

Se suponía que la labor de la reforma fiscal es bajarnos los impuestos que se nos subieron en un momento de importante déficit fiscal y una economía falta de recursos. Pero miremos por dónde miremos el análisis, el ahorro no es para tanto, y a algunos contribuyentes la letra pequeña les afectará haciendo que paguen aún más (la caída de la deducción por trabajo, el tope a los gastos deducibles para autónomos o la no exención de tributar de los 1500 primeros euros obtenidos con dividendos, entre otras medidas de la reforma fiscal).

Así, con análisis publicados en prácticamente todos los diarios que nos abren los ojos ante el bombo y platillo que le ha dado el ejecutivo, el cabreo social es monumental. Sobre todo con lo que se refiere a la indemnización por despido, que a partir de 2015, y de no modificarse la norma, tendría una retención IRPF obligatoria para todos los contribuyentes que superen los 2000 euros por ella. Es decir, para casi todo el mundo.

El gobierno, ante las críticas de los agentes sociales y el jaleo montado en la calle en un panorama en el que el paro es el gran protagonista, podría elevar el mínimo exento a los 4000 euros. Al menos, eso es lo que se dice a día de hoy. Veremos en qué queda este asunto en cuanto se publique oficialmente la nueva norma.